La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en Toluca el anuncio oficial de General Motors para iniciar la producción de más de 80 mil automóviles anuales en territorio nacional. Este nuevo proyecto corporativo, que requerirá una inversión de mil millones de dólares durante los próximos tres años, permitirá ensamblar localmente vehículos que en la actualidad son importados desde Asia, lo que fortalecerá significativamente la industria automotriz del país, además de conservar y fomentar la creación de empleos calificados.
La compañía estadounidense destinará estos recursos para potenciar sus cuatro complejos operativos en el país, incluyendo la emblemática planta mexiquense instalada desde 1965, con el objetivo de comenzar a fabricar dos de los modelos con mayor demanda en el mercado nacional: el Chevrolet Groove y el Aveo. Durante la presentación del proyecto, la mandataria celebró esta transición de manufactura y reconoció que el Aveo es su vehículo favorito, destacando la relevancia de que ahora sea ensamblado directamente por manos mexicanas.
En su intervención, Sheinbaum Pardo subrayó que este tipo de inyecciones de capital extranjero son una muestra palpable de los alcances del Plan México, una estrategia integral diseñada para robustecer la producción y el mercado interno. La titular del Ejecutivo recordó que desde antes de asumir la presidencia sostuvo reuniones con los directivos de las empresas automotrices más importantes para analizar los escenarios comerciales, asegurando que cuando los gobiernos federal, estatal y municipal trabajan en unidad con los empresarios y los empleados, el país siempre logra superar las adversidades.
Por su parte, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, celebró la decisión de la armadora y reafirmó el compromiso de su administración para facilitar el crecimiento de las inversiones multinacionales en la entidad como un pilar del Plan México. En este contexto, la mandataria estatal reveló que recientemente se han concretado importantes proyectos de expansión por parte de otras grandes corporaciones globales, destacando la confianza económica que continúan generando empresas del nivel de Nestlé, Unilever, Bayer y Pfizer en el desarrollo de la región.