Este viernes 3 de abril de 2026, la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán ha alcanzado un nuevo punto crítico de expansión regional. Las naciones del Golfo enfrentan ataques de represalia que han dejado de ser amenazas teóricas para convertirse en daños tangibles a su infraestructura vital. Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) informaron sobre múltiples incidentes que han puesto a sus poblaciones en estado de alerta máxima.
Crisis de agua y energía en Kuwait
Las autoridades de Kuwait culparon directamente a Irán por un ataque aéreo que alcanzó una planta de energía y desalinización antes del mediodía de este viernes. Aunque el alcance total de los daños no ha sido revelado, la preocupación es extrema debido a la alta dependencia del país del agua desalinizada. Este incidente se suma a los drones que impactaron la refinería de petróleo Al-Ahmadi durante la madrugada, provocando incendios en varias unidades operativas.
Es la tercera vez que esta refinería —una de las más grandes de Medio Oriente— es atacada, afectando tanto la exportación como el consumo local. Ante la vulnerabilidad por su cercanía geográfica con Irán (solo 80 km de costa), el príncipe heredero Sheikh Sabah Khaled discutió con el primer ministro británico, Keir Starmer, el despliegue urgente de un sistema de defensa aérea terrestre del Reino Unido en suelo kuwaití.
Heridos e incendios en los Emiratos Árabes Unidos
El Ministerio de Defensa de los EAU informó que está combatiendo una nueva y masiva ola de misiles y drones. En el área de Ajban, en Abu Dabi, la interceptación de proyectiles provocó la caída de escombros que dejó al menos 12 personas heridas (siete ciudadanos de Nepal y cinco de la India).
La caída de restos también desató un incendio en la instalación de gas de Habshan, un complejo clave para el procesamiento de gas emiratí, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones. Solo en las últimas 24 horas, las defensas aéreas de los EAU han interceptado 19 misiles balísticos y 26 drones, una cifra que ilustra la magnitud de la ofensiva que Irán ha lanzado contra el país desde el inicio de las hostilidades.
Guerra tecnológica y centros de datos
El conflicto se ha trasladado con fuerza al ámbito de la tecnología y la información. Irán parece estar cumpliendo sus advertencias de atacar a firmas estadounidenses presentes en el Golfo:
- Amazon Web Services (AWS): Confirmó que dos de sus centros de datos en los EAU fueron «golpeados directamente» el pasado lunes, mientras que un tercero en Baréin sufrió daños por un ataque cercano.
- Oracle: Medios estatales iraníes afirmaron haber atacado un centro de datos de Oracle en Dubái en represalia por el bombardeo estadounidense-israelí que mató a la esposa del exministro de Exteriores, Kamal Kharazi. Aunque Dubái calificó esto como una noticia falsa, la tensión en el sector digital es evidente.
Advertencias de la Guardia Revolucionaria
La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) ha negado la responsabilidad de algunos ataques, como el de la planta desalinizadora de Kuwait, calificándolos de actos «inhumanos» y sugiriendo que Israel podría estar detrás para desprestigiar a Teherán. Sin embargo, el portavoz del ejército iraní, Ebrahim Zolfaghari, advirtió en un video reciente que, si Estados Unidos continúa amenazando las plantas de energía en Irán, Teherán comenzará a atacar sistemáticamente toda la infraestructura energética regional y las empresas de telecomunicaciones que tengan accionistas estadounidenses.
Por su parte, Arabia Saudita informó haber destruido un dron en su espacio aéreo durante la noche, y Baréin hizo sonar sus alarmas de misiles en tres ocasiones distintas durante este viernes, confirmando que toda la Península Arábiga se encuentra ahora bajo el fuego cruzado de este conflicto.