La Guardia Nacional implementa operativos en las zonas montañosas del Estado de México para combatir la tala clandestina y proteger bosques de oyamel, encino y pino. Durante la temporada invernal, efectivos realizan recorridos en la serranía sin que el frío frene las labores, principalmente en las faldas del Iztaccíhuatl y del Popocatépetl.
Los patrullajes se efectúan primero en vehículos oficiales hasta donde el terreno lo permite y, cuando ya no hay acceso, continúan a pie entre senderos y brechas para ubicar indicios de deforestación y posibles rutas utilizadas por taladores ilegales. De acuerdo con el capitán segundo Claudio Arcos, se busca identificar zonas con mayor afectación, así como el paso de vehículos por caminos no establecidos que se internan en áreas boscosas sin conducir a poblaciones.
En el Parque Nacional Izta-Popo, los elementos mantienen presencia para disuadir la extracción clandestina de madera en la serranía de municipios como Amecameca, Ecatzingo y Tlalmanalco. Las células desplegadas cuentan con capacitación en derecho ambiental, actuación policial, derechos humanos y uso de la fuerza.
La corporación indicó que estos patrullajes se han mantenido por varios años, pero durante el último año se intensificaron mediante operativos coordinados con instancias ambientales y corporaciones de seguridad. Según la Guardia Nacional, la presencia constante ha contribuido a reducir la incidencia de estas actividades ilícitas.
Como parte de los resultados, se reportó el desmantelamiento de aserraderos clandestinos, aunque sin detenciones en flagrancia hasta el momento. Aun así, la GN sostuvo que las acciones conjuntas con autoridades ambientales y de seguridad han fortalecido la vigilancia y la disuasión en los bosques mexiquenses.