La inflación en México repuntó en la primera mitad de enero de 2026, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación anual de 3.77%, por arriba del 3.66% observado en la segunda quincena de diciembre. En términos quincenales, el índice avanzó 0.31% en los primeros 15 días de enero.
El nivel de 3.77% es el más alto para un periodo similar desde la primera mitad de 2024, cuando se ubicó en 4.90%, y rompió una racha de dos lecturas a la baja. Aun así, se mantuvo dentro del rango objetivo del Banco de México de 3% con un margen de +/- un punto porcentual. Además, el dato quedó por debajo de la expectativa del mercado, que anticipaba 3.86%.
En el desglose, la inflación subyacente —que concentra cerca de 76% del INPC y excluye los precios más volátiles— mostró un incremento de 0.43% quincenal y se elevó a 4.47% anual, por encima del 4.31% del periodo previo. Este componente acumuló 16 mediciones anuales consecutivas por arriba de 4%, lo que lo mantiene fuera del nivel asociado a la estabilidad de precios.
El repunte estuvo asociado principalmente a mayores precios en el rubro de alimentos, bebidas y tabaco, que presentó una inflación quincenal de 1.24% y anual de 6.05%. También influyeron los aumentos en educación y en otros servicios, particularmente los vinculados a alimentos fuera del hogar, con variaciones anuales de 5.88% y 5.23%, respectivamente.
Por el contrario, la inflación no subyacente registró una baja quincenal de 0.12% y su tasa anual se desaceleró a 1.43% en la primera mitad de enero. Este comportamiento estuvo apoyado por la disminución en los precios de productos agropecuarios y pecuarios, así como en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.