António José Seguro, candidato del Partido Socialista a la Presidencia de Portugal, se colocó como el más votado en la primera vuelta celebrada este domingo, al registrar 30.51% de los sufragios. Sin embargo, el resultado no le alcanza para una victoria directa, por lo que deberá competir en una segunda vuelta programada para el 8 de febrero frente a André Ventura, candidato del partido de extrema derecha Chega, quien obtiene 25.02%, de acuerdo con datos oficiales preliminares.
El avance del conteo, correspondiente al 88.21% de las parroquias ya escrutadas, fue difundido por el Ministerio de la Administración Interna. En ese contexto, Seguro arribó a la sede de su candidatura en el Centro Cultural de Caldas da Rainha, donde señaló que esperará a que existan resultados oficiales para fijar una postura. Por lo pronto, se limitó a reconocer la participación ciudadana y el desarrollo pacífico de la jornada electoral.
En paralelo, en el cuartel general de Chega en Lisboa, los simpatizantes recibieron con entusiasmo los números parciales, con aplausos y consignas a favor de Ventura. El dirigente afirmó que su objetivo inmediato es evaluar escenarios con su equipo, y planteó que la segunda vuelta será el momento de “sumar” y “unir a la derecha”, con una narrativa centrada en una candidatura “anticorrupción” y en propuestas dirigidas a los jóvenes. También insistió en que el país deberá decidir “si el socialismo vuelve al poder o no”.
Detrás de los dos punteros, el resto de aspirantes se reparte el voto: João Cotrim de Figueiredo (Iniciativa Liberal) registra 14.57%; Luís Marques Mendes, del Partido Social Demócrata (conservador), 12.64%; y el independiente Henrique Gouveia e Melo, 12.15%. Más abajo aparecen Catarina Martins (1.93%), António Filipe (1.34%), Manuel João Vieira (0.96%), Jorge Pinto (0.64%), André Pestana da Silva (0.21%) y Humberto Correia (0.09%). El recuento parcial también reporta 1.10% de votos en blanco y 1.23% nulos.
Según los datos preliminares, la participación se ubicó en 55.78% del censo. Con estos resultados, la contienda entra en una etapa decisiva: la izquierda y la derecha deberán reorganizar apoyos, y los candidatos buscarán atraer el voto de quienes optaron por otras opciones en la primera ronda para definir la Presidencia en el balotaje del 8 de febrero.