Los países de la Unión Europea decidieron no responder de inmediato con su herramienta más dura contra presiones comerciales externas, pese a las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles vinculados al diferendo por Groenlandia. En una reunión urgente de embajadores celebrada el domingo en Bruselas, los Estados miembros se inclinaron por mantener abierta la ruta del diálogo y dejar en pausa cualquier acción punitiva inmediata, de acuerdo con personas enteradas de las conversaciones.
La medida que quedó “en reserva” es el Instrumento Anti-Coerción (ACI), aprobado en 2023 y diseñado para castigar lo que el bloque considera “chantaje económico”. Este mecanismo permite, entre otras acciones, restringir licencias comerciales o limitar el acceso al mercado único, pero hasta ahora no ha sido utilizado por la UE. En el encuentro, la Comisión Europea expuso distintos escenarios —incluido el ACI— y hubo intercambio de posturas, aunque sin votación para activar alguna respuesta.
Aun con la contención inicial, la UE mantiene sobre la mesa opciones más agresivas si la amenaza se materializa. Fuentes señalan que el bloque podría reactivar un plan de represalias de hasta 93 mil millones de euros sobre productos estadounidenses —con gravámenes que podrían llegar a 30%— si Trump cumple con imponer un arancel adicional de 10% a partir del 1 de febrero a ocho países europeos, entre ellos Dinamarca, Alemania y Francia. La determinación sobre ese paquete se tomaría después de que venza el plazo marcado por Washington.
Este giro complica el entendimiento comercial anunciado el verano pasado entre ambas partes, que fijaba una base de 15% para la mayoría de las exportaciones europeas hacia Estados Unidos y reducía a cero los aranceles para diversos bienes industriales estadounidenses. Con el nuevo episodio, líderes políticos clave del Parlamento Europeo habrían frenado la calendarización de la votación que estaba prevista para finales de mes.
En paralelo, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, convocará a una cumbre extraordinaria “en los próximos días”; una fuente al tanto indicó que podría realizarse el jueves 22 de enero. En la discusión de embajadores también se expresó respaldo político a Dinamarca y a Groenlandia, en énfasis a su soberanía e integridad territorial, mientras la UE intenta contener la escalada sin descartar respuestas comerciales si la presión aumenta.