KIEV, 23 de diciembre.— Rusia atacó en la madrugada de este martes la capital ucraniana y objetivos de infraestructura energética, lo que desencadenó cortes de electricidad de emergencia y llevó a Polonia, miembro de la OTAN, a desplegar aviones de combate para proteger su espacio aéreo, dos días después de que concluyeran las conversaciones de paz en Miami encabezadas por Estados Unidos.
Las reuniones del fin de semana en Miami congregaron a funcionarios estadounidenses con delegaciones ucranianas y europeas, además de contactos separados con representantes rusos, en un intento de Washington por explorar si existe margen para un eventual acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania.
Hacia las 06:20 GMT, las sirenas antiaéreas se activaron en casi todo el territorio ucraniano, según la Fuerza Aérea del país. En Kiev, el alcalde Vitali Klitschko informó en Telegram que restos de proyectiles cayeron cerca de un edificio residencial en el distrito de Sviatoshynskyi, causando daños en ventanas.
El Ministerio de Energía de Ucrania indicó que, tras los impactos contra instalaciones del sector, se introdujeron apagones de emergencia en varias regiones, incluida la capital y su zona conurbada. Moscú ha atacado de manera reiterada la red eléctrica y la infraestructura energética ucraniana durante la casi cuatrienal guerra, intensificando los bombardeos en invierno para afectar el suministro de electricidad y calefacción, presionar la logística y la economía, y aumentar la presión sobre Kiev.
Polonia, que comparte frontera con el oeste de Ucrania, informó por su parte que aviones polacos y aliados fueron desplegados para resguardar su espacio aéreo después de que los ataques rusos alcanzaran zonas del oeste ucraniano cercanas al límite fronterizo. “Estas medidas son de carácter preventivo y están dirigidas a asegurar y proteger el espacio aéreo”, señaló el mando operativo polaco en la red X.
Varsovia suele ordenar el despegue de sus cazas durante grandes oleadas de misiles y drones rusos sobre el oeste de Ucrania, especialmente cuando se evalúa un riesgo elevado en las proximidades de la frontera polaca.